Viajar con mochila como equipaje de mano tiene infinidad de ventajas prácticas, pero también emocionales. Tal vez hayas oído hablar alguna vez o incluso hayas vivido esa genuina relación entre viajero y mochila. Un vínculo especial fraguado en el camino, sobre el que merece la pena ahondar y descubrir la razón más emotiva de por qué tu mochila es tu mejor compañera de viaje.
Tu mochila nunca te fallará. Si hay una compañera fundamental para un viajero nato, ésa es su mochila. Un complemento imprescindible en toda andanza que resguarda tus más preciados enseres y te acompaña haciéndote el camino más fácil. Y es que, existen muchas razones prácticas de por qué es tan beneficioso disponer de una mochila en los viajes, consejos de cómo elegirla, cómo elaborarla o incluso cómo llevarla, pero lo más curioso de todo es que existe una razón más profunda que la puramente fáctica, una razón emocional de por qué puede llegar a ser tan importante la mochila para el viajero.
Un viaje siempre es sinónimo de experiencias nuevas, vivencias únicas, momentos inolvidables... En definitiva, de un conjunto de sensaciones y emociones que quedan para siempre guardadas en nuestro interior y de las que aprendemos lecciones para toda la vida. Además, nuestros recuerdos son muchas veces evocados por objetos, lugares, sonidos, sabores u olores que asociamos directamente con ellos. Es por eso que, una mochila que juegue un papel importante en el desarrollo de uno o varios viajes, puede llegar a convertirse en un elemento que signifique algo más allá de la pura practicidad que nos reporta, evocándonos esas experiencias vividas y creando un vínculo emocional para siempre. Porque, quién no recuerda esa mochila que se adaptó a sus necesidades cuando más falta hacía, excediendo en ocasiones sus funciones y convirtiéndose en almohada en aeropuertos o aviones, paraguas en la tormenta, neceser en las duchas o base para el portátil. Todos tenemos (¡o debemos tener!) esa mochila todoterreno-salvavidas a la queremos con locura.
Y no hace falta ser un gran aventurero para sentir tu mochila como tu mejor compañera. Las mochilas son cómplices de todo tipo de viajes y experiencias, guardando y resguardando tus objetos personales allá donde vayas y haciéndote el camino mucho más cómodo y fácil. Después, cada uno decide el estilo, la forma, las prestaciones o incluso la longevidad de su compañera: hay quienes pasan años compartiendo momentos con una misma mochila, y quienes cambian con más frecuencia. Pero lo que es seguro es que, sentirse unido a una mochila es maravilloso porque significa haber vivido grandes momentos, y eso convierte este complemento de viaje en un gran camarada de vida.
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Mochila Dallas de Gabol.[/caption]